Niña Frida
de
Karlik Danza Teatro – Producciones Javier Leoni

Estaba claro que queríamos hacer un espectáculo sobre Frida Kahlo, pero ¿cómo hablar de una mujer tan grande en tan solo una hora de tiempo y  además para niñ@s?

La clave nos llegó de un libro, un precioso libro llamado “Frida”, ilustrado por  Ana Juan. La belleza de las ilustraciones y la simpleza del texto nos llevaron a la conclusión de que se puede hablar con sencillez de una vida tan compleja.

De Frida lo que más nos llamó la atención fue su forma de superar obstáculos, como afrontó enfermedades, desatinos y contratiempos. Descubrimos que, en el espectáculo, debía primar la superación del dolor y las ganas de vivir de nuestra protagonista por encima de todas las cosas. Su forma de transformar el dolor en color, es un aprendizaje para cualquier persona que se adentre en su vida, o , por lo menos, no deja indiferente .

Vivir de cerca con Frida-niña, Frida-adolescente y Frida-adulta durante el proceso de trabajo, ha sido un viaje realmente mágico, lleno de momentos vividos por una mujer que nos ha dejado algo muy íntimo, su diario y su obra.

Rosa Díaz y Cristina D. Silveira

 

Frida Kahlo. Algunos apuntes sobre Frida adulta

Frida era muy bella. O era más que bella: era tremenda. Tenía mucha fuerza de voluntad, tanto coraje y tantísimas ganas de vivir, que dos años después del accidente, tras un calvario de operaciones, estiramientos, colgaduras y corsés, consiguió llevar una vida prácticamente normal.

Vestirse era para ella una expresión artística más: entre acicalarse frente a un espejo o pintar uno de sus autorretratos no debía de haber mucha diferencia. En las dos actividades se construía a sí misma, algo que le era absolutamente necesario a su carrera contra la decadencia.